Concurso de acreedores

Video explicativo: ¿Qué es el concurso de acreedores y cuales son sus fases?

¿Qué es el concurso de acreedores?

El concurso de acreedores es un procedimiento jurídico con el que se pretende reorganizar la gestión de una empresa insolvente de modo que pueda volver a ser viable en el futuro y que los acreedores puedan recuperar las deudas impagadas.

Se trata por tanto de una situación especial que debe solicitarse al juez quien a la vista de la documentación presentada decidirá si declarar o no el concurso de acreedores.

  • Si la solicitud la presenta la empresa insolvente, se denominará concurso voluntario y debe hacerse dentro de los dos meses siguientes a la fecha en que se detecta el problema. La empresa debe entregar al juez sus documentos contables, la relación de acreedores, la memoria de causas que han motivado la insolvencia y la relación de bienes y derechos que posee, junto a una propuesta sobre su viabilidad.
  • Si la solicitud la presenta un acreedor, se denominará concurso necesario. En este caso la solicitud debe estar fundamentada en hechos que demuestren el incumplimiento generalizado de obligaciones por parte de la empresa.

Una vez declarado el concurso por cualquiera de las dos vías, el juez suspende inmediatamente todos los pagos que tenga que realizar la empresa y congela durante el tiempo que dure el concurso, los intereses de las deudas.

A continuación el juez toma las riendas de la empresa y delega el control de la misma en unos administradores los cuales son un abogado, un auditor o economista y un representante de los acreedores. Además si lo ve oportuno puede inhabilitar al empresario en el ejercicio de su actividad, sustituyéndolo por los administradores o simplemente limitar sus facultades, interviniendo y vigilando su actividad a traves de los administradores.

Las fases del concurso

El concurso de acreedores se divide en dos fases principales

1. Evaluación de la situacion

En esta primera fase los administradores determinaran en un plazo de dos meses, el valor del conjunto de bienes y derechos que la empresa posee y que puede ser destinado a satisfacer a los acreedores. Finalmente, los administradores emitirán un informe sobre la solución del problema.

Destacar eso sí, que en cualquier momento de esta fase, la empresa insolvente puede realizar una propuesta anticipada de convenio de acreedores que la permita poner fin al concurso y a sus trámites, siempre que sea aceptada por los acreedores y por el juez.

2. Solución del proceso

El concurso de acreedores cuenta con dos finales distintos:

El primero sería realizar un convenio de acreedores. Con él se pactaría un acuerdo con los acreedores para reducir el importe de la deuda, y para aplazar los pagos de tal forma que el empresario insolvente tenga más tiempo para recuperarse y asi poder pagar en el futuro estas deudas.

Si los administradores acreditan ante el juez que, con el nuevo rumbo, la empresa puede ser viable, lo normal es que continúe su actividad.

La segunda solución y la más drástica es la liquidación de la sociedad. La resolución por liquidación de la empresa tiene lugar cuando no es posible llegar a un acuerdo con los acreedores, no se cumple el convenio pactado o la empresa quiere la liquidación.

Como la liquidación del patrimonio no siempre da para todos los acreedores, la ley establece un orden de preferencia para cobrar, que protege a los acreedores más débiles, como los trabajadores y sitúa en el último lugar a los socios de la empresa y a aquellos que han tenido influencia en su mala gestión.

En la fase de liquidación, el concurso se califica de fortuito o culpable. Si hay culpabilidad, se derivaran efectos legales para el empresario como puede ser la inhabilitación para administrar empresas o el pago de indemnizaciones, independientemente de las actuaciones penales que procedan por acciones constitutivas de delito.

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